jueves, 7 de noviembre de 2013
Cuento. “La Señora del Pueblo , La Señora Democracia"
En 1988, hace aproximadamente 25 años, Juan se encontraba repartiendo panfletos en una feria libre, cuando un transeúntes le aviso que se acerba una pareja de carabineros, alzo su vista y vio sus gorras verdes, inconfundibles entre la muchedumbre, rápidamente guardo los panfletos en su morral y disimuladamente se puso a recorrer los puesto de la feria hasta que carabineros hizo su ronda rutinaria. Si bien se sabía que la posibilidad de volver a la democracia se había oficializado hacia ya varios meses, aun no comenzaba la campaña autorizada, por ello era mejor resguardarse de la ley, pues nunca es grato pasar una tarde en el cuartel de Policía y no lo digo en un afán de fastidio o por sufrir algún tipo de maltrato, sino por lo que significa ver pasar frente a tus narices a personas con las cuales convives a diario en un pueblo pequeño y quieras o no, alguna vez te encontraras con ellos en la casa de un familiar o amigo,….. Es algo inevitable con la gente de campo,…. siempre serán buenos anfitriones, sea quien sea el huésped allegado a su casa, es algo natural….”.Lo No natural” aquí, era la posibilidad de volver a la democracia, a través de un plebiscito en donde un Augusto Pinochet se sometería a un mandato constitucional y a la voluntad de un pueblo, por medio de un sufragio. Las alternativas eran clarísimas, era un SI, para saber si el presidente no electo, continuaba en el poder y un NO, para realizar elecciones libres en donde una coalición de partidos por la democracia, se estaba organizando en el caso de resultar favorecida la propuesta del NO…. Si bien, en la casa de Juan, se habla sobre el tema, las cosas no estaban totalmente claras y existía un cierto grado de temor con respecto, a que si se respetarían los acuerdos propuestos por la autoridad… Recuerdo que el papá de Juan se sentía algo turbado y si bien dudaba del General, no podía, no menos, ocultar su emoción al decir, que “había llegado el fin del tirano”, “que el pueblo haría justicia”, pero al instante volvía sobre lo dicho , y se repetía que lamentablemente la gente de campo no votaría por el NO, ya que estaban bajo el yugo del Patrón del Fundo, que era del SI,… que la Elite, como siempre manejaría las votaciones, era evidente un fraude… en ese ir y devenir, recuerdo haberlo escuchado decir que los campesinos aun tenían miedo, los asustaba la idea de que volviera otra vez el comunismo o volvieran a padecer los mismos sufrimientos del pasado, “ellos no querían un nuevo 73”, que era mejor quedarse tal cual, así no les pasaría nada, y se cerrarían como verdaderas ostras ante tal idea… Se quejaba de no ser más joven y letrado para ir él a la pelea, que le hubiera encantado tener los años mozos o la fuerza suficiente que tenia cuando solía hacer campaña para su querido Salvador Allende, y aun que nunca supo lo que decían los carteles, por su analfabetismo,….tampoco se aminoro ante la voz del Patrón explotador, que no reconocía los derechos sociales de sus peones,…y que ahora estaba pasando lo mismo con los campesinos, que era seguro que los Patrones de fundo ya los tenían amenazados con dejarlos sin trabajo, y quizás cuantas tonteras habrían inventado para someterlos,….la realidad no dictaba mucho de lo dicho por el papá de Juan y lo comprobaría Juan mismo en terreno… Una fría tarde de aquel invierno de 1988, Juan, al regresar del Liceo, se encontró en la plaza del pueblo con un grupo de personas, había adultos, jóvenes y adolescentes y uno de ellos lo abordo y le dijo, que si le gustaría participar como ellos, en la campaña del NO, que era necesario el espíritu de los jóvenes para despertar la dormida conciencia de los adultos, que era necesario el vigor de las nuevas generaciones para arrancar el miedo de las almas de los viejos y que si ganaba el NO, tendrían por primera vez la posibilidad de participar en una elección presidencial al año siguiente, pues aun no cumplía los 18 años de edad, y no le era posible participar en los sufragios del SI y el NO. Pero sin embargo, ahora tenían la posibilidad de ser parte de la historia y que eran necesarias muchas manos y muchas voces para espantar el miedo de los mayores y abrir los ojos de los más ignorantes que no conocían la democracia, ya que cuando ocurrió el Golpe de Estado eran muy niños como para tener idea de lo que es vivir en libertad…. Juan al escuchar esto se recordó las palabras dichas por su papá, y en honor a ese viejo analfabeto no dudo en aceptar la propuesta. Al ir transcurriendo los meses, las campañas de ambas posiciones política se fueron incrementando y haciendo más intensas, no faltaron los grupos que se tomaban la campaña como un acto de guerra y que en más de alguna ocasión se trenzaron a golpes, pero eran escaramuzas de jóvenes, que la televisión nunca le dio mucha importancia, pues se estaba más preocupado de las reacciones internacionales o cual era la opinión de este o del otro, que se decía con respecto a las dos posiciones,… la memoria del pasado se había instalado de ambos lados, con propuestas publicitarias interesantes, novedosas, alegres y a la vez terroríficas----unas apelaban a la memoria de los caídos, la otra a exaltar a los héroes salvadores del poder rojo…. Si bien Juan y sus amigos habían logrado su cometido, no sin un poco de esfuerzo y trabajo mancomunado, en donde el grupo enfrentaba con entusiasmo el desafió de tranquilizar a los viejos y hacerle que volvieran a ellos las antiguas voces de la libertad, no lograban quizás quitar el miedo que estaba instalado en el alma de los campesinos, sobre todo en aquellos que sufrieron algún tipo de tortura o vejaciones por parte de sus captores… En eso estaban…… aquella tarde… visitaban la última casa de aquel villorrio, el puerta a puerta había sido exitoso aquel hermoso 30 de Septiembre de 1988… Salieron todos felices pues la anciana de aquella casa, los lleno de buenas atenciones… todos subieron a la camioneta, ya un poco exhausto por el recorrido y se acurrucaron unos al lado de otros…. Juan se puso más atrás para favorecer a sus acompañantes mujeres. El viaje de regreso al pueblo era tranquilo como de costumbre, ya había oscurecido, eran aproximadamente las 9, cuando al cruzar un puente de madera, la camioneta redujo la velocidad….y en medio del silencio nocturno se escucharon varios estrépito, como de armas de fuego, Juan grito ¡¡ nos disparan, agáchense……………….!!. Esa fue la última vez que oímos a Juan, pero sabemos que al acallar su voz, miles de voces campesinas y millones de voces de chilenos se hicieron escuchar, y le dieron el triunfo al NO, el 5 de Octubre de 1988. Y si bien ya han transcurrido 25 años de la muerte de Juan, 25 años del triunfo del NO, que coinciden con los 25 años, que ahora en octubre del 2013 se cumplirán del retorno a la democracia en Chile… Pero son también 25 años de un Padre que aun llora la perdida de uno de sus hijos, a manos de la más traicionera de las de todas las amantes, “La Señora Democracia, esa Señora, la del Pueblo"
. Autor: W. Iván Castro, Septiembre 2013.
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Un recuerdo sobre lo que fue la campaña política del Si y el No, en 1988.
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